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LA VENTILACIÓN, EL MEJOR FRENO PARA LA PANDEMIA

Cómo calcular que purificador necesita

Pasado un año de la eclosión global de la pandemia, tenemos bien aprendido que el uso de la mascarilla, mantener la distancia social, una buena higiene de manos y desinfección de puntos críticos son las cuatro premisas fundamentales para contener la propagación del virus, pero existe una medida igual o más importante que la evidencia científica nos ha demostrado: la ventilación.

 

Pero ¿ cómo sabemos con cuánto CO2 tenemos que abrir las ventanas?

 

Antes de nada, necesitarás un medidor de CO2, pero además te aconsejamos contar con un purificador de aire de calidad como los comercializados por Disserra, equipados con filtros HEPA 14 que garantizan una eficacia superior al 99,97%.

 

Tenemos que calcular las renovaciones de aire por hora (ACH) de la sala con ventilación natural (ventanas y puertas) y el ACH del purificador que necesitamos para conseguir un mínimo de 5 renovaciones por hora abriendo las ventanas el mínimo de tiempo posible.

 

En este post queremos explicar de manera sencilla uno de los métodos que aporta el CSIC para calcular la tasa de renovación del aire (ACH) en interiores. Lo haremos mediante un experimento que se lleva a cabo sin ocupantes. Consiste en aumentar la concentración de CO2 en el aula y posteriormente (en ausencia de ocupantes y otras fuentes de CO2) determinar la velocidad de disminución de la concentración de CO2 en las condiciones de ventilación a estudiar. Esta variación indica la rapidez con la que el aire del exterior reemplaza el volumen de aire interior.

 

Este es el experimento recomendado:

  • Primero, salimos a la calle para medir la concentración de CO2 al aire libre durante al menos cinco minutos. Normalmente nos dará un valor aproximado a 420 ppm .
  • Colocaremos después el sensor de CO2 en el aula aproximadamente a 1 metro sobre el suelo.
  • Ahora debemos incrementar la concentración de CO2 en el aula a aproximadamente 2000 ppm. ¿Cómo podemos lograrlo?
  • O bien, una o más personas están en la sala con ventanas y puertas cerradas durante 10 minutos antes de terminar la jornada.
  • O bien usamos fuentes de emisión de CO2 para aumentar la concentración rápidamente. Una opción es el uso de hielo seco.
  • Controlar la concentración de CO2 en ese momento, si no llega a 2.000 ppm utilizaríamos el valor de ese momento.
  • Que todas las personas abandonen la sala o se retira el hielo seco si es lo que hemos usado.
  • Abrir ventanas y puertas.
  • Este momento será el inicio del experimento.

 

  • Dejar que la concentración de CO2 en el aula se reduzca con ventanas abiertas y sin personas.
  • Medir el tiempo (hora de inicio y hora final) que tarda en llegar, en el caso del ejemplo explicado más abajo a 1005 ppm, porque cuanto más tiempo tarda en llegar, más lento es el caudal de renovación de aire.
  • Definimos el concepto de exceso de CO2 como la resta de ppm de CO2 que hemos medido al terminar la jornada menos ppm de CO2 que hemos medido en la calle. Por ejemplo 2.000 (concentración máxima inicial)-420 (concentración medida en el exterior) = 1580 ppm de exceso de CO2
  • La prueba finaliza cuando el exceso de CO2 se acerque al 37% del exceso inicial.

·        Calcularemos el 37 % del exceso de CO2 inicial = 1580 * 0,37 = 585 ppm.

·        Concentración interior final = 420 + 585 = 1005 ppm.

 

Con estos datos introducidos en la calculadora Excel que ha creado el CSIC obtendríamos un ACH de 3, pero recordemos que el mínimo aconsejable por diferentes organismos es de 5. Para llega a 5 utilizaríamos un purificador que como mínimo nos pudiera dar dos 2 ACH más para que la suma resultante fuera 5.

 

Si quisiéramos abrir menos las ventanas, algo muy aconsejable en situaciones de frío y contaminación, en vez del 37 % calcularíamos, por ejemplo, el 50 %, en cuyo caso los datos, siguiendo con el ejemplo anterior, serían los siguientes:

  • Calcularemos el 50 % del exceso de CO2 inicial = 1580 * 0,50 = 790 ppm
  • Concentración interior final = 420 + 790 = 1210 ppm.
  • Estos datos los introducimos en la calculadora Excel que ha creado el CSIC nos daría un ACH de ventilación natural de 2,1, pero como ya hemos recordado anteriormente el mínimo aconsejable es de 5.
  • Para llegar a 5 con seguridad y abrir menos las ventanas utilizaríamos un purificador Hepa 14 de calidad que como mínimo nos pudiera dar un ACH de 2,9, como los purificadores Disserra.

 

Si necesitas aclaraciones o consejos sobre cómo ventilar de forma segura las aulas de tu colegio, tus oficinas o tus plantas productivas, no dudes en contactarnos

 

Aquí tienes la calculadora en Excel del CSIC

 

Documento completo aquí

 

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